“Prefiero morir antes de volver”: mujer víctima de torturas en la Dgcim

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Ella es parte de la diez mujeres que estaban en los sótanos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) hasta la pasada semana, cuando la sacaron para el Instituto de Orientación Femenina (Inof).

En anonimato, para no ser víctima de las consecuencias, esta mujer le reveló a Sebastiana Bárraez las torturas y el horror que se vive en los sótanos de la Dgcim, publicó en una nota el portal web Infobae.

La fémina indicó que fueron las mujeres quienes comenzaron la acción de resistencia porque les llevaron un “médico forense chimbo llamado Arnao” que no quiso registrar las condiciones físicas que presentaban las detenidas.

«No quiso dejar evidencia de las torturas que teníamos, tampoco de que habían varias mujeres con hongos, una con hepatitis C, otra que abortó hace nueve meses y no fue atendida, por lo que desde entonces no tiene menstruación» detalló.

Las 10 mujeres dormían en un estrecho espacio de 4×4 con escaso espacio para moverse. La fuente aseguró que hablaron con los hombres detenidos, tanto militares como los civiles, y decidieron hacer la protesta.

“Eso ocurrió el día martes 9 de julio. Cuando bajó el capitán Goitía, jefe de reclusión, todos salimos. El general de la Guardia Nacional (GN) Héctor Hernández Da Costa le dijo que nos estaban violando los derechos humanos porque tenían dos meses sin salir al sol, porque no lo llevan al médico, porque hay gente con infartos, porque no nos pasan las medicinas”, narró la mujer.

Conteniendo el llanto la víctima expresó que los sótanos de la Dgcim son “el infierno”. “Prefiero morir antes de volver a ese sitio”.

Relató que el comandante Igber Marín les manifestó que  violaban sus derechos, “tengo más de 60 días sin visita, la señora Rocío tiene 50 días sin visita y sin que ningún abogado la defienda”. De forma inmediata, el teniente coronel Ruperto Molina reclamó por las condiciones en las cuales estaban y el trato que recibían tanto militares como civiles.

Funcionario de la Dgcim / Foto relacionada

Torturador

El coronel Hannover Esteban Guerrero Mijares, director de investigaciones de la Dgcim bajó a los sótanos ante los ánimos caldeados. “Todos nos vamos contra la reja y le gritábamos: torturador, eres un torturador, farsante”, expresó la mujer a Bárraez.

Señaló que no lo dejaron ni hablar y que exigieron que bajara el general Rafael Ramón Blanco Marrero, sub director de la Dgcim. Sacaron a seis detenidos a hablar: el general Hernández Da Costa, el director de Citgo Jorge Toledo, los comandantes Ruperto Molina y Marín Chaparro, Rocío y Janin.

Le expusieron a Blanco Marrero las violaciones de sus derechos, lo que ocurría con los familiares en las visitas, la eliminación del teléfono, lo insoportable de la luz blanca las 24 horas del día, la tardía entrega de los alimentos a las 4 de la tarde, entre otras cosas.

«Entre las femeninas había cuatro con emergencias de ir al ginecólogo. Carolina tiene nueve meses sin menstruación luego de un aborto que tuvo en la cárcel», puntualizó.

No obstante, el fin de semana se percataron que las promesas de Blanco Marrero no se cumplieron. “Al comandante Marín no le dan visita, a Rocío Ramírez tampoco. El lunes la asistente del coronel que es una teniente dice que nos van a llevar a todas al médico, pero decimos que las emergencias son cuatro. Ante la sospecha, decidimos no ir y exigimos que nos lleven al ginecólogo. A las 2 de la tarde nos negamos a salir», reveló.

Asimismo, explicó que la mañana del martes le dicen al general Pedro Naranjo, a Jorge Toledo y a Rocío Ramírez que salieran porque el general Blanco Marrero los estaba esperando. Después de traspasar las puertas se dan cuenta que fue una trampa y quien los esperaba era el coronel Hannover Guerrero. Con el mismo argumento, sacan a todas las mujeres de dos en dos.

«Esperaron a que saliéramos todas las mujeres para arremeter contra los hombres. A las mujeres nos dejaron toda la noche esposadas de espalda y en el piso. Al día siguiente una de las custodias les dice que las van a llevar al Inof y las sacaron bajo engaño para el Hospital Militar», manifestó.

En el INOF

A dos de las mujeres se las llevaron para que relataran por qué había fuga de información. A las otras ocho las llevaron al Inof. «La directora del penal nos dijo que era inhumano lo que había ocurrido y que no iba a aceptar órdenes de la Dgcim», dijo.

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La mujer indicó algunos de los nombres de las 10 mujeres en la Dgcim:

  • La clarinetista Karen Palacios, que salió de la cárcel con régimen de presentación.
  • Miriam Briceño, a quien señalaron de supuestamente preparar comida para el Óscar Pérez y su grupo.
  • María Auxiliadora Delgado Tabosky, esposa de Juan Carlos Marrufo Capozzi, detenidos por el caso de los drones.
  • Yanin Fabiana Pernía Coronel, una joven señalada de haber piloteado el dron del 4 de agosto 2018.
  • Ana Pérez, por el caso de unas gandolas con material de la Corporación Eléctrina Nacional (Corpoelec).
  • Analia Caraballo, caso Corpoelec.
  • Aiskel González, mujer indígena de la etnia wayuu detenida por el caso Manos de Papel; tiene 14 meses sin audiencia preliminar y no tiene como pagar a un abogado que la defienda.
  • Rocío Contreras, detenida un supuesto intento de fuga de su pareja el mayor general Rodríguez Torres.

Confesó que a Contreras, pareja de Rodríguez Torres, quien está detenido en la cárcel militar de Ramo Verde, le salió positivo en un examen para hepatitis C.

Aseguró que varias de las mujeres en la Dgcim tenían boleta de excarcelación: la clarinetista Karen Palacios tenía desde el 18 de junio, María Auxiliadora de Marrufo un mes y Miriam Briceño un mes. Dos mujeres que estuvieron antes, Elisa y Rombin, tenían 8 meses con boleta de excarcelación.

Pese a que estaban asustadas y llorando cuando iban de camino al Inof, admitió que se sorprendieron de cómo Iris Varela tenía la cárcel. «Hay cinco tipos de talleres de 8 de la mañana a tres de la tarde. Todo es impecable. Hay orden establecido y se cumple. La enfermería es impresionante y bien dotada. Lo único malo es la comida, pero todo lo demás es realmente admirable», destacó.

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